domingo, junio 24

Es hora de brincar la cuerda

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Para tener un corazón sano, quemar calorías, adquirir fuerza, velocidad y resistencia, además de mejorar tu coordinación y concentración, sólo tienes que brincar la cuerda.

Eso sin contar que puedes hacerlo a cualquier hora y lugar, ya sea solo o acompañado.

Retomar esta actividad que amábamos de niños puede además de mantener saludable el corazón atraer buenos recuerdos.

Es una buena forma de activarse porque no se requieren muchos recursos y con esta práctica se pueden quemar hasta 300 calorías en 30 minutos.

Quienes llevan tiempo haciéndolo pueden tener condición para brincar sin parar media hora, pero los novatos deben dosificar el tiempo.

Antes de adoptar una rutina con cuerda, es indispensable acudir a valoración médica, pues hay que revisar articulaciones, peso, presión arterial y frecuencia cardiaca.

De hecho, los sedentarios o quienes tienen sobrepeso y obesidad, entre otros males, deben iniciar primero con una rutina de caminata y mantenerla unas semanas antes de aventurarse a brincar la cuerda.

El peso se triplica en la rodilla con este ejercicio, y si hay obesidad mórbida, por ejemplo, si peso 120 kilos, sobre esa articulación se están cargado 360 kilos, eso va a lesionar mi cartílago que ya está lesionado por el sobrepeso.

Se indica que con este ejercicio se tonifican casi todos los músculos del cuerpo. La rutina debe ser individualizada y hecha por médicos.

Cuida la técnica

Existen tres técnicas básicas para brincar la cuerda:

Con los dos pies. Dar el brinco con ambas extremidades al mismo tiempo es ideal para los principiantes.

Como boxeador. Saltan alternando los pies, lo que favorece la coordinación, la velocidad y la zancada más grande.

Mixto. Se puede combinar la técnica de los boxeadores y la de brincar con los dos pies al mismo tiempo.

Fuente: María D. Enciso

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