martes, julio 17

Suceden cosas increíbles

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Nadie esperaba que las cuatro jóvenes vivieran mucho tiempo. Tenían una forma poco común, agresiva y mortal de cáncer ovárico. No había un tratamiento estándar.

Las mujeres, desconocidas entre sí y de diferentes países, pidieron a sus doctores que probaran nuevos fármacos de inmunoterapia. Les dijeron que los medicamentos no funcionarían contra su tipo de cáncer.

Parece que los doctores estaban equivocados. Las mujeres lograron recibir inmunoterapia, y sus cánceres entraron en remisión.

Esta historia ha dejado perplejos a los científicos. Pero si los investigadores pueden resolver qué sucedió en estos casos, podrían abrir la puerta a nuevos tratamientos para una amplia variedad de otros cánceres que se cree que no responden a la inmunoterapia.

“Aún no hemos aprendido todo lo que se requiere para que los tumores sean reconocidos por el sistema inmunológico”, dijo Jedd Wolchok, especialista en el Centro de Cáncer Memorial Sloan Kettering en Nueva York. “Necesitamos estudiar a las personas que tienen una biología que va en contra de las generalizaciones convencionales”.

Cuatro mujeres difícilmente constituyen un ensayo clínico. Aun así, “son las excepciones las que brindan las mejores perspectivas”, expresó Drew Pardoll, especialista en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland.

Douglas Levine, director de oncología ginecológica en el Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, se especializó en cáncer ovárico de células pequeñas de tipo hipercalcémico. Hace unos años, descubrió que el cáncer era impulsado por una sola mutación genética. El hallazgo fue de poca utilidad para las pacientes -no había medicamento que pudiera ayudar.

Las mujeres con este tipo de cáncer de ovario estaban compartiendo noticias en un grupo cerrado de Yahoo. Levine pidió pertenecer al grupo y se unió a los comentarios. Ahí, descubrió a pacientes que habían convencido a los médicos de que les dieran un medicamento de inmunoterapia, aun cuando no había razones para pensar que funcionaría. Las mujeres reportaron que sus tumores se contrajeron inmediatamente.

La idea detrás de la inmunoterapia es desmantelar un escudo molecular que algunos tumores emplean para evitar un ataque de los glóbulos blancos del cuerpo. El sistema inmune ve estos tumores como extraños -son provocados por cientos de mutaciones genéticas que impulsan su crecimiento y son reconocidos por el cuerpo. Pero cuando los glóbulos blancos atacan las células cancerígenas, rebotan, rechazados.

Los medicamentos de inmunoterapia perforan ese escudo protector, lo que permite al sistema inmune demoler las células tumorales. Pero los nuevos fármacos no funcionan contra muchos cánceres comunes.

Esos cánceres son mantenidos por menos mutaciones genéticas, y los expertos dicen que las células tumorales simplemente no se ven lo bastante amenazantes como para que el cuerpo estimule una respuesta. Así que se hace caso omiso de ellas.

El cáncer de pulmón, un tipo genético de cáncer colorrectal y el melanoma tienen inmensas cantidades de mutaciones, y los medicamentos de inmunoterapia con frecuencia son exitosos en el tratamiento de éstos. Los cánceres de próstata, páncreas, mama, ovarios -y la mayoría de otros tumores- tienen pocas mutaciones.

La idea de que los medicamentos podrían funcionar en el cáncer ovárico hipercalcémico, provocado por una sola mutación genética, no tenía sentido.

Y luego llegaron las mujeres. Oriana Sousa, psicóloga de 28 años en Marinha Grande, Portugal, descubrió que tenía cáncer ovárico en diciembre del 2011. Ningún tratamiento funcionaba para ella. “Sufrí mucho”, dijo. En el 2015, persuadió a un doctor de que le diera medicamento de inmunoterapia. De inmediato, sus tumores se redujeron, y siguieron encogiéndose con la terapia. Sus médicos ahora dicen que no tiene rastros de la enfermedad.

Pardoll y Padmanee Sharma, del Centro de Cáncer M.D. Anderson, en Houston, ahora están planeando nuevas pruebas.

Saben que la inmunoterapia fracasa en la mayoría de los pacientes, incluso en aquellos con cánceres con más probabilidades de responder. Así que se han propuesto crear una prueba para determinar quién podría responder a la inmunoterapia y luego tratar a esos pacientes -independientemente de su tipo de cáncer.

Es un disparo en la oscuridad. Pero a veces ese disparo da en el blanco, como dirá Sousa.

“Suceden cosas increíbles, y contra todos los pronósticos”, expresó.

Fuente: Gina Kolata

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