sábado, abril 21

¿Por qué los chicos no deben usar las redes sociales?

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Cuando el doctor Rangan Chatterjee, de Reino Unido, recibió por primera vez a un chico de 16 años que se había autolesionado y había acabado en urgencias, lo primero que pensó fue en darle antidepresivos.

“Pero hablé con él y me pareció que su uso de las redes sociales estaba teniendo un impacto negativo en su salud”.

Así que en lugar de medicarlo le propuso una solución simple: debía intentar desengancharse de las redes sociales.

Al principio eliminando su uso una hora antes de acostarse y, con el paso de varias semanas, aumentándolo a dos horas por la mañana y dos horas antes de irse a dormir.

Después de seis meses dijo que se sentía significativamente mejor y recibí una carta de su madre que decía que estaba más contento en el colegio y más integrado en la comunidad”.

Ese y otros casos similares han llevado a Chatterjee a cuestionar el papel que las redes sociales juegan en las vidas de los niños y de los jóvenes. Y no es el único.

Hace unas semanas un centenar de expertos en bienestar infantil de Estados Unidos le pidieron a Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, que cerrara Messenger Kids, una aplicación desarrollada específicamente para niños de 6 a 13 años, argumentando que es una plataforma irresponsable.

Un estudio de 2017 de la Royal Society of Public Health de Reino Unido, con 1.500 jóvenes de 11 a 25 años, concluyó que Snapchat e Instagram eran las redes sociales que con mayor probabilidad inspiraban sentimientos de ansiedad y de ser inadecuado.

Siete de cada diez dijeron que Instagram les hacía sentirse peor sobre su imagen corporal, la mitad dijo que Instagram y Facebook exacerbaban su ansiedad y dos tercios que Facebook empeoraba el ciberacoso.

Aunque Facebook, Twitter e Instagram oficialmente prohíben cuentas de menores de 13 años, en la práctica no pueden verificar la edad de sus usuarios, y ese es uno de los problemas que las autoridades de la salud le han planteado a las redes sociales.

La psiquiatra Louise Theodosiou ha notado un aumento de los casos en los que las redes sociales son un factor que contribuye a la depresión, ansiedad y otros problemas mentales en menores.

Los problemas son variados y complejos: van desde la adicción a las plataformas de juego y a las redes sociales hasta el ciberacoso, pasando por la incidencia de sentimientos de ser inadecuado, causados por el bombardeo constante de imágenes de las vidas de otras personas.

La psiquiatra ha visto también lo difícil que esta experiencia puede ser para los padres. Ha oído el caso de algunos que duermen con el router para asegurarse de que sus niños no se conecten a la red inalámbrica en medio de la noche.

Estas son algunas recomendaciones que expertos y padres han compartido:

  • Supervisa cuánto tiempo se pasan los niños en internet y asegúrate de que no interfiere con actividades como socializar, comer, dormir o hacer ejercicio.
  • Considera prohibir los aparatos electrónicos durante las comidas y una hora antes de dormir.
  • Habla regularmente con los niños sobre lo que hacen en internet, qué compartieron hoy, de quién se hicieron amigos y cómo les afecta a su estado de ánimo.
  • Recuerda que Facebook, Twitter e Instagram son para mayores de 13 años. Con los niños más pequeños considera tener acceso regular a sus contraseñas para supervisar contenido.
  • Anima a los niños a utilizar internet con fines creativos: para ayudar con los deberes o para crear su propio contenido.

Fuente: Jane Wakefield

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