miércoles, febrero 21

La ira, una enfermedad presente en millones de personas

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La ira, una enfermedad presente en millones de personasSi usted estuvo presente cuando alguien se enfureció más de lo normal o sintió usted mismo un enojo innecesario alguna vez, no está solo, señaló un grupo de investigadores.

Dieciséis millones de estadounidenses adultos, es decir más del 7% de la población adulta del país, podrían ser diagnosticados en algún momento de sus vidas con “trastorno explosivo intermitente”, una enfermedad mental poco estudiada, indicó el estudio realizado por los científicos.

“Si las personas creen que estos arrebatos explosivos son sólo mala conducta, no están pensando en este inconveniente como un problema biomédico grave que puede tratarse”, dijo Emil Coccaro, psiquiatra de la Escuela de Medicina Pritzker de la University of Chicago y coautor de la investigación.

Los medicamentos estabilizadores del estado de ánimo y los antidepresivos pueden aumentar el umbral de personas propensas a ataques desproporcionados de ira, manifestó Ronald Kessler, de la Escuela Médica de Harvard y también coautor del estudio. La terapia cognitiva ayuda a los pacientes a reconocer los detonantes de sus arrebatos descontrolados, agregó Kessler.

La vergüenza y la situación de incomodidad que sigue a un ataque de ira pueden disuadir a quien lo sufre de discutir el problema o de buscar ayuda, indicó el informe publicado en la edición de este mes de Archives of General Psychiatry. Además, los terapeutas pueden equivocar el diagnóstico y concentrarse en síntomas secundarios como la ansiedad y la depresión.

El desorden o trastorno explosivo habitualmente aparece por primera vez en la adolescencia -a los 13 años en los varones y a los 19 en las mujeres- y puede conducir a la depresión, el alcoholismo y la violencia hacia los demás o a la destrucción de la propiedad, explicó el estudio.

Cada año, cerca de nueve millones de estadounidenses adultos se ven afectados por este desorden, según una serie de sondeos sobre salud mental realizados a 9 282 personas entre el 2001 y el 2003.

El diagnóstico requiere tres episodios importantes en la vida de una persona en los que el sujeto se enoja mucho más de lo que lo haría cualquiera en la misma situación.

Una forma severa de la enfermedad, en la que tres o más ataques de ira se producen en un año, puede terminar en agresión a personas o daño a la propiedad, añadió el reporte.

Fuente: Reuters

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