¡Alto a la ansiedad!
Hace unos dÃas, pasé toda una tarde con mi sobrina de 17 años. Me di cuenta de que movÃa unas llaves de un lado al otro sin parar y parecÃa sumamente nerviosa.
“¿Qué tienes?”, le pregunté.
“Es que estoy muy nerviosa porque me han dicho que el segundo año de la preparatoria es el más complicado y ya tengo mis primeros exámenes en un par de semanas”, contestó.
“¿Y porqué te preocupas si siempre has tenido buenas notas en la escuela?”, le dije. Me respondió que le preocupaba enfermarse y sentirse cansada y simplemente no poder con el quinto año de preparatoria.
Quizá a usted, en alguna ocasión, le haya sucedido lo mismo al pensar obsesivamente en una junta de trabajo que tendrá la semana siguiente con su jefe y en la que tal vez lo que le asuste es que lo vayan a despedir, aunque no tenga ningún motivo real para que esto pase.
A la hora de plantearnos acudir a un terapeuta, nos encontramos ante una difÃcil decisión; aparecen el miedo a lo desconocido y los prejuicios sobre la psicologÃa y la psiquiatrÃa. Esto hace que muchas personas sean reticentes a pedir ayuda y, frecuentemente, les resulta mas fácil acudir a una farmacia o a un médico general para una medicación.
Un trastorno de la esfera sexual como es la eyaculación precoz (EP) tiene, por primera vez, un tratamiento especÃfico. No digo eficaz, porque aunque todos lo estudios previos al lanzamiento demuestran su alta eficacia, debemos conocer de primera mano las experiencias de nuestros pacientes cuando inicien el tratamiento. Los datos clÃnicos demuestran que el fármaco es seguro y generalmente bien tolerado en hombres con eyaculación precoz.