Lavarse las manos ‘aclara’ las dudas
¿Iremos de vacaciones a Roma o a ParÃs? ¿Me compro el vestido blanco o el negro? De postre, ¿tarta de chocolate o de queso?
Estas pequeñas elecciones entre opciones igualmente atractivas, dejan en nosotros una cierta sensación de duda (¿habré elegido bien?) bautizada en psicologÃa como disonancia cognitiva post decisional. Un gesto tan sencillo como lavarse las manos podrÃa ayudar a nuestro cerebro a estar satisfecho con la elección.
Lavarse las manos (además de una medida sencilla y barata para prevenir infecciones y contagios) se ha asociado a lo largo de la historia con un amplio abanico de significados. Algunos estudios, por ejemplo, vinculan el gesto con una especie de limpieza moral después de algún acto incorrecto o incluso un atenuante del impacto que provocan los juicios morales.
Pensar que la autoridad maternal se basa en la rigidez de reglas y conductas es un error.
Repentinamente muchas personas sufren de una intensa crisis de angustia, acompañada de miedo y sensación de catástrofe inminente.
Cuando los hijos emprenden el vuelo, hay padres que sufren una crisis emocional conocida como el sÃndrome de nido vacÃo. La experiencia es dolorosa, pero también sirve para aprender y realizar cambios importantes.
