Cárgalo sin culpa alguna
Aquel consejo de la abuela de “Déjalo llorar porque si no se embracila” es más que obsoleto. Levantar en brazos a un bebé que está llorando es lo mejor que se puede hacer para contribuir a desarrollar adultos seguros.
Cargarlos para tenerlos el mayor tiempo posible cerca no los hace dependientes de la madre. De hecho, durante los primeros 14 meses de vida son seres totalmente dependientes que con justa razón demandan atención llorando.
Y si se les abandona dejándolos llorar “para que se acostumbren”, puede vivir un sentimiento de frustración por no obtener ninguna de esas dos cosas necesarias para su bienestar, coinciden especialistas en el cuidado de bebés.
Durante el periodo de gestación, las futuras mamás se enfrentan a un sinfÃn de cambios notables, entre ellos el esperado aumento del vientre. Es importante que la mujer embarazada se cuide y mime más de lo habitual y que continúe con las misma actividad fÃsica e intelectual que tenÃa antes del embarazo.
Un estudio determina que los primeros 12 meses de vida pueden servir para predecirlo. La estimulación intelectual de los bebés por parte de sus madres durante los 12 primeros meses de su vida, el grado de comportamientos predecibles de éstos o su carácter, son ahora cuestiones que permiten pronosticar el tipo de conducta de los chicos en el futuro.