El dolor es amigo y enemigo
Imaginemos un concurso de televisión en el que el público pudiera votar para desterrar del cuerpo humano alguno de los mecanismos fisiológicos más comunes (comer, dormir, estornudar, bostezar…). Sin duda ya en la primera eliminatoria la vÃctima serÃa el dolor.
A nadie le gusta el dolor. Es incómodo, inoportuno e incapacitante. Es un engorro en el mejor de los casos y puede hasta convertirse en un obstáculo importante en nuestra vida.
Y a pesar de esto, el dolor es nuestro amigo. Por eso existe. Nos indica que alguna cosa no va bien, que debemos actuar si no queremos que se produzca un daño más grave.
¿Cuántas veces te ha sucedido que estás a punto de levantarte de la cama, pero un dolor intenso en el área del cuello te impide moverte? Este escenario es frecuente y puede ser el resultado de una tortÃcolis.
Al ser enfermedades reumáticas -es decir- que afectan el tejido conjuntivo, lo cual generalmente se manifiesta por inflamaciones dolorosas en las partes musculares y fibrosas del cuerpo, comparten varios de los sÃntomas principales, como malestar generalizado, dolor crónico, cansancio, entumecimiento matutino, hipersensibilidad a la presión y rigidez.
A veces, los dolores de cabeza constantes son confundidos con migraña. Sin embargo, la naturaleza de estos males es distinta.
