Una terapia no farmacológica para el asma
En el futuro, las personas con asma grave y a las que los medicamentos no les devuelven un ritmo de vida normal, podrían encontrar ayuda en la termoplastia bronquial. Se trata de una técnica endoscópica que aplica sobre los bronquios una corriente eléctrica que se transforma en energía térmica. El objetivo es reducir la musculatura y, de esta forma, prevenir las crisis asmáticas.
La energía por radiofrecuencia es la base de este nuevo tipo de broncoscopia. Gracias a ella, los neumólogos pueden exponer los músculos de las vías respiratorias a estas ondas eléctricas e impedir que éstos se constriñan, como sucede en los ataques de asma.
Un editorial divulgado en la revista médica británica The Lancet sostuvo que el término asma, para designar una manifestación clínica, puede resultar incorrecto y engañoso. De acuerdo con el texto, esa no constituye una enfermedad en sí misma, sino un conjunto de síntomas que ocurren por distintos factores. 
