¡Alto a la ansiedad!
Hace unos dÃas, pasé toda una tarde con mi sobrina de 17 años. Me di cuenta de que movÃa unas llaves de un lado al otro sin parar y parecÃa sumamente nerviosa.
“¿Qué tienes?”, le pregunté.
“Es que estoy muy nerviosa porque me han dicho que el segundo año de la preparatoria es el más complicado y ya tengo mis primeros exámenes en un par de semanas”, contestó.
“¿Y porqué te preocupas si siempre has tenido buenas notas en la escuela?”, le dije. Me respondió que le preocupaba enfermarse y sentirse cansada y simplemente no poder con el quinto año de preparatoria.
Quizá a usted, en alguna ocasión, le haya sucedido lo mismo al pensar obsesivamente en una junta de trabajo que tendrá la semana siguiente con su jefe y en la que tal vez lo que le asuste es que lo vayan a despedir, aunque no tenga ningún motivo real para que esto pase.
La mirada cientÃfica sobre cómo influye la psicopatologÃa de los progenitores en el desarrollo psicosocial de sus hijos ha tenido, hasta ahora, como única protagonista a la madre. Pero gracias a un nuevo trabajo el padre acaba de entrar también en escena.
¿No ha vivido de cerca ninguno de los hechos violentos de los últimos meses pero se siente ansioso, desesperanzado e incluso teme por su propia seguridad y la de su familia?