Cambiar tu estilo de vida es bueno para tu corazón
Nacer con una predisposición genética para la presión arterial alta no significa que esté condenado a tener esta afección, según muestra un estudio a largo plazo.
“Es bien sabido desde hace muchos años que los genes afectan la presión arterial“, aseguró la Dra. Nora Franceschini, profesora asistente de epidemiologÃa en la Universidad de Carolina del Norte y autora principal de un informe sobre el estudio. “También se sabe que el estilo de vida afecta la presión arterial. Ahora sabemos que interactúan y que el efecto de los genes varÃa entre los individuos que tienen diferentes conductas”.
Éste es un hallazgo importante porque la presión arterial alta es un factor de riesgo significativo para el ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular y otras enfermedades cardiovasculares. El estudio, que aparece en la edición en lÃnea de Circulation: Cardiovascular Genetics, “refuerza el mensaje de que los cambios en el estilo de vida pueden modificar el efecto de la genética“, dijo Franceschini.
Las últimas recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón son tajantes: “para los pacientes con diabetes tipo 2, el ejercicio es factible, adecuado y beneficioso“. Según su consejo, para prevenir complicaciones cardiovasculares, estos enfermos deberÃan completar al menos dos horas y media de ejercicio moderado y/o 90 minutos de actividad intensa a la semana. Como mÃnimo, las sesiones deben realizarse en tres dÃas alternos.
Se dice que no hay nada más dulce que la miel, y al parecer tampoco nada más sano, pues tiene tantas propiedades que bien podrÃa ser el remedio que buscaban los alquimistas para curar cualquier enfermedad.