¿Cómo pierden peso los hombres?
No es un secreto que a los hombres les suele resultar más fácil perder peso que a las mujeres. Aunque en gran medida la diferencia es genética, los hombres y las mujeres comen de distinta manera. Veamos qué se puede aprender de los hombres.
Los hombres se involucran menos en las compras y en la cocina que las mujeres. Esto marca una diferencia: en la cocina, vista y olfato aceleran el apetito, perdemos fuerza de voluntad y terminamos comiendo de vicio. Alguna vez calculé cuántas calorías ingería preparando la cena para mi familia y no pude creerlo cuando sumé 300 calorías.
La solución no es dejar de cocinar sino compartir la tarea con su esposo o sus chicos. Puede también, antes de ponerse a cocinar, llevarse una goma de mascar sin azúcar a la boca.
Si repentinamente hace una pausa y se pregunta ¿qué ha hecho de su vida?, al margen de que la respuesta le guste o no, usted ha entrado en la famosa crisis de los 40.
Los datos que se tienen hasta ahora no avalan la rutina de una prueba sanguínea que a los oídos de hasta los no iniciados ya suena casi tan familiar como lo es, por ejemplo, el colesterol o la glucemia. En el mítico nombre de la palabra chequeo, el PSA -acrónimo inglés de Antígeno Prostático Especifico- se ha impuesto como un presumible buen marcador para evaluar si los varones mayores de 50 años tienen riesgo elevado (o no) de tener un cáncer en su próstata.
La vergüenza, para algunos, puede ser mortal. Muchos hombres incapaces de vencer este sentimiento ocultan que sufren disfunción eréctil, sin imaginar que en algunos casos esta enfermedad es síntoma de padecimientos mucho más graves.
