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Frutas y verduras tóxicas para tu perro

Nos encanta compartir nuestra comida con nuestro perro, sin embargo, damos por supuesto que si a nosotros no nos hacen daño ciertos alimentos, a nuestros perros tampoco. Es incorrecto.

Nos encanta compartir nuestra comida con nuestro perro, sin embargo, damos por supuesto que si a nosotros no nos hacen daño ciertos alimentos, a nuestros perros tampoco les debe por qué hacer daño. Pero la realidad es muy distinta. Para empezar, si somos dos especies diferentes, es de lógica pensar que nuestra alimentación también es diferente.

Pero como tenemos el defecto de humanizar a nuestros peludos amigos no caemos nunca en la cuenta de que son carnívoros (nosotros omnívoros), que su sistema digestivo funciona diferente al nuestro, que son incapaces de metabolizar ciertas enzimas de alimentos concretos, que depende qué alimentos pueden afectarle al hígado, a los riñones, al estómago, a los intestinos, entre otros.

Por eso, hay que tomar ciertas precauciones si no queremos dañar a nuestro perro, y hoy, voy a listarte 10 frutas y verduras que deberías evitar dar a tu perro:

Uvas o pasas. Muchos diréis “pues yo he dado uvas a mi perro y nunca le ha pasado nada“. Bueno, pues espero que no esperes a que pase. Los síntomas por la ingesta de uvas no tienen por qué presentarse, es decir, que tú no veas nada raro en tu perro no significa que le esté sentando bien y es que las uvas pueden ocasionar daños renales irreversibles, así que, cuidado con esta fruta.

Cebollas o ajos. Los síntomas son los mismos en ambos casos. Un poquito de ajo o cebolla no hace daño, pero si te pasas con la dosis tu perro puede presentar letargo, taquicardia, hiperventilación, encías pálidas y en casos de toxicidad alto colapso respiratorio.

Cerezas. Deliciosas, ¿verdad?, pero altamente peligrosas. Y no hablamos de la cereza en sí, sino del hueso. Si tu perro ingiere la pulpa de la cereza no pasa nada, la va a disfrutar, sin embargo, muchísimo cuidado con el hueso, ya que éste contiene cianuro, provocando insuficiencia respiratoria y muerte.

Hongos o setas. Los paseos en el campo y por el bosque son comunes en propietarios que aman la naturaleza. Por eso, es fundamental mantener vigilado el perro para que no coma ningún hongo o seta que no esté identificada. Una simple e inocente seta del bosque puede ocasionar la muerte del perro por fallo multiorgánico en cuestión de horas. Si has observado que tu perro ha ingerido algún hongo o seta que desconozcas, no dudes en llevarlo al veterinario.

Grosellas. Tiene el mismo efecto que la ingesta de uvas. Puede que no notes nada en tu perro, pero en su interior puede ocasionarse un fallo renal. No esperes a observar vómitos o diarreas. Si tu perro ha consumido grosellas, no dudes en acudir al veterinario.

La patata verde. Me refiero a la patata que no está madura. La patata comida en crudo ya es peligrosa para los humanos (muchas personas ignoran que la patata puede contener un gusano que puede resultar peligrosa de ahí que siempre se recomiende consumirla cocinada). Pues bien, en el perro la patata verde aún es más peligrosa. Puede acarrearle problemas en el corazón: los síntomas son náuseas, vómitos y convulsiones.

Albaricoque. Como sucede con la cereza, tu perro puede comer sin problemas la pulpa del albaricoque, pero mantenlo lejos del hueso, porque contiene cianuro y esto puede provocarle insuficiencia respiratoria y muerte en cuestión de horas.

Ruibarbo. Es muy utilizado en repostería, y aunque a nosotros no nos afecta en absoluto su consumo, con los perros acaba con los niveles de calcio de forma brutal, por lo que puede derivar en un fallo renal y en otros problemas veterinarios.

Manzanas. Las dichosas pepitas son las culpables de que las manzanas estén en esta lista. No hay problema con la pulpa, pero vigila que tu perro no coma una manzana por su cuenta, porque una ingesta de sus semillas provoca insuficiencia respiratoria, debido al contenido de cianuro en sus pepitas.

Tomate. El tomate maduro no es peligroso. Lo que es altamente indigesto es el tomate verde, y la planta en sí. Evita que tu perro merodee por huertos y que pueda estar masticando tallos u hojas de la tomatera, porque sufriría de un dolor estomacal agudo que puede prevenirse.

Y como prevenir es curar, ten en cuenta la toxicidad de estos alimentos y evita en la medida de lo posible que tu perro tenga acceso a estos alimentos. Seguramente, muchos de los que habéis leído este artículo habréis dado de comer alguna de estas frutas o verduras y no ha pasado nada, a lo mejor pasó y ni os distéis cuenta, pero como siempre digo, teniendo la información, ¿para qué arriesgar con la salud de nuestros peludos?

Fuente: Sandra Ferrer

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