Fuerza y control
Cuántas veces haz escuchado una frase como esta: “El peor rival que tengo soy yo mismo”.
No importa si es en el trabajo, la casa, el deporte o algún otro entorno, la actitud combinada con la preparación física es una de las fórmulas ideales para superar los obstáculos.
Uno de los ejemplos más comunes se presenta cada vez que el calendario da vuelta de hoja, cuando renace el deseo de eliminar malos hábitos para mejorar la salud.
“Lo primero es reconocer lo que queremos hacer como deporte, porque requiere disciplina y es difícil guardar una disciplina completa si no se está comprometido con lo que se va a hacer”, afirmó Salvador Rivera, entrenador del Club Casablanca.
Otra situación que agrava el problema es la percepción que existe del medio en donde se desempeña cada individuo.
Aunque el estrés es una forma sana de manifestación ante situaciones complicadas, en exceso provoca serias afectaciones físicas.

